Estas acciones perjudican  a empresas de seguridad privada, pues es imposible competir contra precios mucho más bajos que la media del mercado.

Las empresas constructoras y las promotoras inmobiliarias demandan servicios de seguridad privada en sus instalaciones, pero en ocasiones la empresa que presta estos servicios no es la más adecuada. Algunos promotores han dado información sobre cómo actúan estas empresas, consideradas pirata, y que además perjudican a auténticas compañías del sector por la competencia desleal que llevan a cabo.

La forma de actuar de las mafias en la vigilancia de obras es sencilla: al poco tiempo de empezar una obra alguien la visita y advierte al responsable de la constructora de que se están cometiendo muchos robos en la zona. Te ofrecen un servicio de vigilancia y, si lo rechazas, pocos días después sufres el primer robo o algún destrozo. Estas prácticas han sido denunciadas por promotores tanto de Barcelona como de Madrid, y sostienen que los clanes y grupos organizados actúan con impunidad desde hace demasiados años. El tipo de obras afectadas suelen ser edificios y promociones de viviendas. Estas prácticas se consideran extorsión y a los grupos familiares que las desarrollan se les considera mafias.

Es muy habitual que los empresarios de la construcción acaben accediendo al chantaje y renuncien a denunciar los hechos a la Policía, lo cual intensifica el problema. Estos grupos operan a través de empresas constituidas legalmente, detectan que arranca una nueva construcción, un representante se persona en la obra y ofrece sus servicios, alertando de la inseguridad que hay en la zona. En caso de no contratar sus servicios, es muy probable sufrir un robo o un daño material. A un empresario afectado hace años le llegaron a quemar una caseta en obras. Su modus operandi ha cambiado un poco, siendo más agresivos en el pasado aunque ahora realizan hurtos, sabiendo qué materiales pueden llevarse sin ir a la cárcel. Días después de producirse el robo, la misma persona vuelve a presentarse para preguntar si ha ocurrido algún incidente y para ofrecer sus servicios, que suelen estar muy por debajo del precio de mercado.